Si te interesan las máquinas de coser patchwork en el centro de Madrid, seguro que te encanta esta bella labor. Tanto si tienes mucha experiencia como si empiezas con tus primeros trabajos, es probable que sientas curiosidad por saber algo de historia sobre el patchwork.

Se cree que el patchwork (del inglés: ‘patch’, parche, y ‘work’, trabajo) fue una de las primeras prácticas de costura del ser humano, cubriendo la necesidad de aprovechar fragmentos de tejidos para crear textiles de mayor tamaño. Una de las primeras manifestaciones conservadas de este arte procede de una tumba egipcia de tres mil años de antigüedad.

Probablemente el patchwork se desarrollara en todo el mundo, pero destacan el norte de África, China, India y el Oriente Próximo, donde sus culturas rebosan de esta artesanía. Llegó a Europa a través de este último y desde el siglo XI fue aplicado en estandartes, tapices, etc., dando lugar a complejas y trabajosas creaciones decorativas. ¡Imagina todo lo que habrían producido si hubieran podido disponer de nuestras máquinas de coser patchwork en el centro de Madrid!

Los romanos usaban el patchwork con fines prácticos desde mucho antes, tanto para colchas y cojines como para protectores acolchados para los soldados, que continuaron elaborándose hasta el siglo XIX. Precisamente entonces, la labor experimentó un gran auge en Inglaterra, sirviendo de eje socializador de las mujeres de la época y sentando las bases de la actual moda patchwork.

En España, el patchwork es una tradición con nombre propio: la almazuela, palabra relacionada con ‘almozala’, derivada del árabe hispánico ‘almuṣálla’ y que hace referencia a la alfombrilla para rezar. Destaca en La Rioja, que documenta esta artesanía tradicional en textos del siglo XVII.

Ahora que ya sabes más sobre el patchwork puedes meterte de lleno en la elaboración de tus creaciones. En Sitomaco disponemos de un montón de máquinas especializadas y de primeras marcas que te harán disfrutar de este precioso arte.